Una cámara de visor tiene un sistema de visor óptico integrado en el cuerpo, independiente del objetivo de toma. Al mirar a través del visor, el fotógrafo mira directamente a través de una pequeña ventana y no a través del objetivo real, como en una réflex.
Las cámaras de visor simples suelen funcionar con un enfoque fijo, donde todo aparece nítido a partir de una cierta distancia. Una característica típica de este sistema es el error de paralaje: dado que el visor y el objetivo están desplazados entre sí, el encuadre visible en el visor difiere ligeramente de la imagen realmente expuesta en tomas de primeros planos extremos.











































































































































































































































































































































































































































































































































