La Olympus PEN es una cámara compacta de medio formato que se presentó por primera vez en octubre de 1959. Con la elegante inscripción "Olympus PEN" en la parte frontal, un cuerpo cromado parcialmente pintado en gris y un revestimiento de cuero gris, destaca no solo por su apariencia, sino también por sus características técnicas.
El objetivo de la cámara es un D.Zuiko con una distancia focal de 28 mm y una apertura de 1:3,5. El rango de apertura va desde f/3.5 hasta 22, y el enfoque varía de 0,5 m a infinito, con enclavamiento en 2 m y 5 m. No tiene telémetro. El objetivo consta de 4 elementos dispuestos en 3 grupos. A pesar de este diseño compacto, ofrece una alta calidad de imagen.
La Olympus PEN prescindió de un exposímetro y una batería. Esto significaba que los fotógrafos que usaban esta cámara tenían que confiar en su experiencia y conocimientos en fotografía para ajustar la exposición correcta. El obturador, un Copal-X, permitía velocidades de obturación de B, 1/25 a 1/200 de segundo.
Mediante un conector en la parte frontal se puede utilizar un flash externo. Se puede fijar en la zapata de flash. Además, hay una rosca para trípode y una conexión para trípode.
En el momento de su lanzamiento, la Olympus PEN estaba disponible a un precio de 6.000 yenes. La falta de un telémetro y un exposímetro podría parecer una limitación para algunos, pero la PEN era conocida por su fiabilidad y su capacidad para proporcionar imágenes de alta calidad. Hoy en día, se paga por un modelo usado 219,31 €.
La elección correcta de película para la Olympus PEN
¿Con qué se equipa mejor la Olympus PEN? Este modelo utiliza películas de 35 mm, que a pesar de la digitalización aún se producen y venden.
Para tomas coloridas con la Olympus PEN se recomienda el Kodak Gold 200*, mientras que el Ilford Delta 100* es ideal para imágenes en blanco y negro atmosféricas. Por supuesto, hay una gran variedad de otras películas compatibles con esta cámara.
La cámara expone en un formato de 24 mm x 18 mm, lo que permite realizar aproximadamente 72 tomas en un carrete estándar.
Una característica que falta en esta cámara es el avance automático de la película. Así que después de cada toma, se requiere avanzar la película manualmente. Para ello, hay una práctica rueda para el pulgar en la parte posterior del dispositivo que facilita este proceso.




