Una cámara panorámica registra un formato de imagen especialmente ancho, que se desvía claramente de la relación de aspecto clásica. Esto se logra ya sea mediante una ventana de imagen extra ancha en combinación con un objetivo gran angular (por ejemplo, en formato 6x17 cm) o mediante un objetivo rotatorio o basculante que explora la película durante la exposición (como en la Horizon o la Widelux).
Estas cámaras especiales son ideales para fotografías de paisajes, impresionantes vistas urbanas y documentación arquitectónica, ya que se acercan mucho al campo visual natural del ojo humano.






























