Con la introducción de la serie de cámaras Rollei 35 se produjo un cambio monumental en la industria de las cámaras. La Rollei 35 fue diseñada en 1966 por el visionario diseñador Heinz Waaske y marcó un hito importante en la historia de la fotografía. Como faro de innovación y precisión, las cámaras Rollei 35 fueron apreciadas tanto por profesionales como por entusiastas, especialmente por su diseño compacto y su excepcional funcionalidad. Este artículo explora la rica historia y las funcionalidades de la serie de cámaras Rollei 35.
Un comienzo innovador: El nacimiento de la Rollei 35
Cuando la Rollei 35 llegó al mercado, el mercado de las cámaras estaba inundado de cámaras de formato medio que habían comenzado su andadura en 1961. La Rollei 35 desafió el statu quo: era una cámara de formato completo de 35 mm fiel al detalle, cuyas dimensiones apenas eran mayores que una cajetilla de cigarrillos. Este diseño revolucionario fue idea de Heinz Waaske, que quería crear un dispositivo compacto pero potente.
Waaske colaboró con Compur para desarrollar un obturador especial que pudiera alojar un objetivo plegable, lo que aumentaba aún más la compacidad de la cámara. Para aprovechar eficientemente el espacio limitado, se integró en el diseño un exposímetro CDS suministrado por Gossen, que fue bien recibido por su precisión y comodidad.
Producción en Alemania y Singapur
El viaje de la Rollei 35 comenzó en Alemania, donde se fabricaron los primeros dispositivos. Sin embargo, ya en 1971 la producción se trasladó a Singapur. Esta división de los lugares de producción llevó a la creencia generalizada de que los dispositivos alemanes eran de mejor calidad y alcanzaban un precio más alto en el mercado. Contrariamente a esta suposición, los informes de técnicos de reparación de cámaras muestran que el control de calidad en Rollei Singapur era equivalente al de su homólogo alemán, por lo que no había una diferencia apreciable en la calidad de los productos de ambas ubicaciones.
Diferencias entre los modelos
Aunque los modelos de esta serie comparten una estructura de cuerpo uniforme con características comunes, que incluyen, entre otras, tiempos de obturación ajustables, un ajuste manual para la estimación de la distancia y un contador de imágenes que se reinicia automáticamente, la particularidad que los distingue radica en su oferta de objetivos. A continuación, profundizamos en los detalles que diferencian estos modelos en cuanto a sus objetivos.
Características comunes para todos los modelos
Tiempos de obturación: En los modelos con objetivos Tessar y Sonnar, los tiempos de obturación varían entre 1/2 y 1/500 segundos. Los modelos con objetivo Triotar ofrecen tiempos de obturación de 1/30 a 1/500 s.
Visor: Todos los modelos están equipados con un visor Albada sin compensación automática de paralaje.
Ajuste de enfoque: La serie funciona sin telémetro y requiere una estimación y ajuste manual de la distancia.
Mecanismo del objetivo: El objetivo retráctil solo funciona cuando se presiona el disparador.
Ubicación de los controles: El tiempo de obturación y la apertura se ajustan mediante ruedas selectoras en la parte frontal de la cámara; la palanca de avance de la película se encuentra en el lado izquierdo.
Contador de imágenes: Un contador de imágenes con reinicio automático se encuentra en la parte inferior de la cámara.
Rosca para filtro: Cada modelo admite una rosca para filtro de 30,5 mm.
Diferencias según el objetivo
La mayor diferencia entre los modelos son, de hecho, los objetivos incorporados. Aunque siempre se trata de un objetivo de 40 mm, el rendimiento de imagen es en parte algo diferente.