El formato de película 620, que vivió su apogeo a mediados del siglo XX, era una película en rollo introducida por Eastman Kodak en 1932 como alternativa al formato 120. En esencia, la película 620 era igual que la 120 en cuanto al tamaño real de la película y el formato de imagen, midiendo 61 mm de ancho, pero la diferencia clave estaba en el tamaño y diseño del carrete.
El carrete del formato 120 tenía un diámetro mayor y una pequeña brida en forma de ranura en cada extremo para evitar que la película se desenrollara. Por el contrario, el formato 620 utilizaba un carrete más estrecho, con bridas redondas más pequeñas. Esto permitía usar la película 620 en cámaras más pequeñas y compactas. Fue un intento de Kodak de dirigir el mercado hacia sus propias cámaras y películas, ya que la película 620 no podía usarse en cámaras diseñadas para película 120 sin modificación.
El formato 620 se usó en una amplia variedad de cámaras Kodak, incluyendo la Kodak Brownie y la serie Kodak Six-20. Otros fabricantes, como Argus e Imperial, también adoptaron este formato para algunos de sus modelos. La película 620 estaba disponible en varios tipos, incluyendo blanco y negro, color e infrarrojo.
A pesar de su uso generalizado, Kodak descontinuó el formato 620 en 1995. Sin embargo, el legado del formato perdura. Algunos fotógrafos todavía usan hoy cámaras antiguas que requieren película 620, enrollando película 120 en carretes 620 en un cuarto oscuro o modificando la cámara para aceptar carretes 120. Algunas empresas incluso rebobinan película 120 en carretes 620 y la venden como nueva película 620 para aquellos entusiastas que no desean hacerlo ellos mismos.
Aunque en gran medida obsoleto, el formato 620 representa un capítulo interesante en la historia de la fotografía, una época en que los formatos de película aún no estaban estandarizados y empresas como Kodak buscaban crear productos propietarios para dar forma al mercado. Su perdurabilidad hoy en día atestigua el impacto duradero de estas decisiones tecnológicas tempranas y la fascinación continua por el equipo y las técnicas fotográficas vintage.


