Lomography ha presentado hoy una nueva cámara, el Konstruktor, una réflex de 35 mm para montar uno mismo.

Por su diseño recuerda un poco a las antiguas réflex Praktika. La cámara en sí es de plástico y mide 121 × 33 × 65 mm. Una vez montada, se puede personalizar al gusto, con varios adhesivos para decorar su Konstruktor.

La idea de una cámara para montar uno mismo no es nueva; ha habido varias en el pasado, incluso una de Lomo PLC. Hoy en día todavía existen en el mercado. Podríamos mencionar la Gakkenflex/Recesky TLR, una réflex de dos objetivos. O también una simple cámara de visor de 35 mm.
Pasemos ahora a los detalles técnicos.
El Konstruktor ofrece la elección entre dos velocidades de obturación: N (1/80 s) y Bulb (el obturador permanece abierto mientras se presione el disparador). El objetivo incluido tiene una distancia focal de 50 mm y una apertura fija de f/10. El objetivo es intercambiable y se esperan más lentes en el futuro.
El visor es de pozo, como en la Lubitel u otra TLR, por lo que se mira desde arriba hacia la cámara. No hay que olvidar que la imagen está invertida. Debido al visor de pozo, se sostiene la cámara de manera diferente, por ejemplo a la altura del pecho, y se obtiene un ángulo de visión nuevo e inusual.
El enfoque es manual de 0,5 metros a infinito girando el objetivo, una pequeña lupa facilita esta operación. Las exposiciones dobles y múltiples son posibles sin problemas con el Konstruktor.
El Konstruktor cuesta actualmente 35 euros en la tienda online de Lomography. Con el tiempo se verá su robustez y la calidad de las imágenes, pero por ese precio no se puede equivocar. El kit también es un bonito regalo y seguramente una buena manera de introducir la fotografía analógica a (jóvenes) fotógrafos y aficionados al bricolaje.
Según Lomography, en el futuro llegarán más objetivos y accesorios, veamos qué nos depara.
Para terminar, un vídeo de cómo se monta la cámara.











